Participación en la Educación: de la teoría a la práctica

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Participation in Education: from theory to practice

 

Zaitegi de Miguel, Nélida

Maestra y pedagoga. Inspectora de Educación jubilada.

Presidenta del Consejo Escolar de Euskadi

 

DOI

 

https://doi.org/10.23824/ase.v0i33.685

 

Resumen

La necesidad de la voz de la comunidad educativa en la educación es algo incuestionable y que ha dado lugar a abundante literatura, aunque menos investigaciones de las necesarias, para conocer el fenómeno en toda su complejidad.

Aunque “la parálisis por el análisis” es habitual, en esta ocasión se ha optado por iniciar procesos participativos e ir aprendiendo de ellos a través de la experiencia.

Abordar procesos participativos demanda tener el convencimiento de que son necesarios y posibles, de que la comunidad educativa es capaz, poniendo los medios para ello, de tomar decisiones importantes y de asumir las consecuencias de las mismas, en el ejercicio de una ciudadanía democrática y madura.

Contando con el alumnado, si se les permite y se les enseña a participar; con las familias, con nuevas y eficientes herramientas para hacer oír su voz; con las direcciones y el profesorado como agente fundamental en el proceso educativo, y con el ayuntamiento como institución más próxima a la ciudadanía, con nuevas competencias y mayores responsabilidades. Todos están llamados a construir el entramado social necesario para transformar la educación y ponerla definitivamente en el siglo XXI.

 

Palabras clave: participación, gobernanza democrática, transparencia, innovación social, corresponsabilidad, compromiso colectivo, consejo escolar.

 

Abstract

The need for the voice of the educational community in education is unquestionable and it has given rise to much literature and less research than necessary to know the phenomenon in all its complexity. Although "paralysis through analysis" is common, this time we have chosen to start participatory processes and learn from them through practice.

Approaching participatory processes demands the conviction that they are necessary and possible, that the educational community is capable, putting the means to it, of making risky decisions and of assuming the consequences, in the exercise of a democratic and mature citizenship.

Counting on the students, if they are allowed and taught how to participate, the families with updated tools to make their voices heard, the teachers as a fundamental agent in the educational process, and the city councils. All of them are called to build the necessary social fabric to transform education and put it in the 21st century once and for all.

 

Key words: participation, democratic governance, transparency, social innovation, co-responsibility, collective commitment, school council.

 

 

  1. 1.INTRODUCCIÓN 

Durante el periodo de confinamiento, se han vivido situaciones nuevas en la interacción escuela/familia que sería interesante analizar para aprender de ellas. Por una parte, se ha evidenciado, una vez más, la importancia de la actitud y el compromiso de las familias con la educación de sus hijos e hijas. A pesar de lo complicado de conjugar su situación personal, laboral y anímica, han sido capaces de cuidar y apoyarles a sobrellevar el aislamiento y ayudarles a que se responsabilicen de la realización de sus tareas escolares. Sin duda, esto les ha supuesto un esfuerzo considerable que hay que poner en valor.

También hay que agradecer al profesorado, que ha sido capaz de adecuarse a la nueva situación con gran capacidad de adaptación, reciclaje digital, creatividad y esfuerzo para llegar al alumnado y seguir, en la medida de lo posible, manteniendo ciertas rutinas de aprendizaje.

Sin embargo, cuando las familias no han respondido, porque no han podido, sabido o querido, las consecuencias han sido desastrosas para el alumnado, según afirma el profesorado. La misma queja que hacen algunas familias, pocas espero, que han acuñado la expresión “profesorado desaparecido” cuando sus hijos e hijas no han recibido la atención que era deseable, o al menos esperable.

Cuando todo esto termine será el momento de analizar lo sucedido, lo que se ha hecho y lo que se ha dejado de hacer, pero no para quedarnos en los reproches mutuos, sino para aprender de ello. Espero que esto nos haga reflexionar sobre la importancia de la colaboración familia/escuela y de la comunicación y diálogo para clarificar las mutuas expectativas y responder a ellas.

En el País Vasco, el Departamento de Educación, ante la posibilidad de retornar a los centros, hizo públicas unas directrices en las que dejaba la decisión en manos del Consejo Escolar del Centro para que, en función de sus situación y problemática concreta, decidiera qué alumnado (de 4º ESO, Bachillerato y FP) tenía más necesidad, qué atención precisaba y qué se haría para responder a ella. El Consejo Escolar del Centro debía elaborar una propuesta justificada que sería validada por la Inspección Educativa; siempre con el criterio de dar la mejor atención al alumnado y hacer todo lo posible para que nadie se quedase atrás.

Llama la atención el contenido de un artículo aparecido en El Correo 20/5/20 en el que se recogen las respuestas de las patronales de las distintas redes de centros existentes en la comunidad y de las direcciones de los centros públicos.

Todas ellas aseguran haber tomado las decisiones siguiendo las directrices del Departamento de Educación, pero en ningún caso se hace referencia a los Consejos Escolares y la única referencia al respecto es esta: ya se ha comunicado a las asociaciones de familias que se van a retomar las clases.

Hablando de participación, de consejos escolares, de la voz de la comunidad...es necesario dejar claro que no se trata de comunicar, sino de participar en la decisión de esas propuestas justificadas que se deben remitir a la inspección, siguiendo las directrices del Departamento de Educación.

Las familias no son clientes ni usuarios de un servicio, como se ha demostrado en estos momentos tan difíciles. Son parte fundamental de la educación y su voz e implicación es muy importante, tal como reconocemos cuando afirmamos que la educación es responsabilidad de toda la sociedad.

Por otra parte, situaciones complejas necesitan respuestas complejas en las que se tengan en cuenta las miradas y necesidades de toda la comunidad educativa. Además, cuando se decide se asume la responsabilidad de las decisiones y cuantas más voces se oigan, más posibilidades de acertar en ellas.

El Consejo Escolar de Euskadi ha recibido propuestas muy valiosas de las Federaciones de Familias, tanto de la enseñanza pública como de la concertada, que pueden ayudar a mejorar nuestro sistema educativo. Su voz es necesaria e imprescindible.

Por otra parte, como reacción a la posibilidad de que los Consejos Escolares pudieran decidir, en las redes y en los medios se leyeron cosas como estas: ¿ahora nos dicen que tomemos decisiones?, ¿ahora hablan de autonomía de centros?, ¡menuda trampa, no saben qué hacer y nos pasan el problema!, ¡que la administración nos diga lo que hay que hacer, que tomen decisiones, que lideren!

La posibilidad de tomar decisiones puede interpretarse como una oportunidad o como un problema. No cabe duda de que tomar decisiones no es fácil. Las necesidades e intereses de todos los colectivos afectados por una decisión son múltiples, diversos y, en más de una ocasión, contrapuestos. Las necesidades e intereses de las familias, del alumnado y del profesorado pueden entrar en colisión. Llegar a acuerdos exige tiempo y energías. Tiempo para informar con claridad, clarificar dudas y compartir objetivos. Energías para escuchar, debatir, consensuar y llevar a la práctica lo decidido. Además, quien toma las decisiones asume la responsabilidad de sus consecuencias. Por eso, en más ocasiones de las deseables, resulta más rápido esperar a que alguien decida para inmediatamente criticar lo decidido y poner en duda la competencia de quien lo ha hecho.

Sin embargo, en esta ocasión, hay centros públicos que lo han entendido como una oportunidad y han comenzado a poner en práctica estrategias de empoderamiento para que esta no sea una situación puntual sino el inicio de un proceso para avanzar hacia una mayor autonomía, tanto tiempo demandada.

No sabemos si volveremos a encontrarnos en situaciones semejantes a la vivida, pero, en todo caso, entre las cuestiones que hemos de revisar y preparar para la vuelta a la nueva normalidad está el papel de las familias y de los Consejos Escolares si queremos avanzar hacia una mayor autonomía, hacia un liderazgo compartido que nos conduzca a nuevas formas de gobernanza.

Es importante que se cuente con las familias, se les escuche con atención y se comparta la toma de decisiones, ya que, sea cual sea el escenario en el que nos encontremos, su papel será siempre fundamental.

Sería una verdadera pena que se perdiera la oportunidad de diálogo y toma de decisiones conjunta de toda la comunidad educativa: profesorado, familias, alumnado y agentes del entorno próximo, porque en esto consiste la participación, no en ser informados nada más.

La verdadera autonomía de los centros exige la toma de decisiones compartida como forma de gobernanza. Una autonomía que se fundamenta en la participación, que exige compromiso y responsabilidad en el logro de la mejor educación posible para todo el alumnado, dando a cada quien lo que necesita porque, ahora más que nunca, se han de tomar medidas para garantizar la equidad.

 

  1. 2.LA PARTICIPACIÓN, UNA VEZ MÁS 

Para desarrollar las capacidades personales, una parte muy importante, pasa por la participación en el ámbito público. Aporta satisfacción poder tener voz en las decisiones que se toman en tu entorno y en tu realidad, que te vayas formando y te sientas protagonista del devenir político. — Yolanda Jubeto Ruiz

Se ha escrito y hablado tanto de participación en los centros que poco queda por añadir. Como ya se sabe, la normativa educativa hace referencia a la participación como un derecho y un deber y señala los mecanismos para su ejercicio. Pero, de poco sirve la normativa sin el convencimiento de su potencialidad transformadora, de generación de cohesión social y satisfacción personal, para avanzar hacia escenarios más democráticos.

Solo desde la creencia en sus posibilidades se puede estar en disposición de dejar a un lado prejuicios y temores y explorar nuevas formas de relacionarse entre las personas y colectivos y hacerlo con el convencimiento de que todas saldrán ganando.

La participación es una virtud cívica y democrática que enriquece a quien la ejercita, puesto que las personas movilizan sus competencias personales, sociales y profesionales con el fin de convertirse en actores sociales, manejar sus recursos, tomar decisiones y controlar las actividades que afectan a sus vidas. No es un fin en sí misma, sino un instrumento, al servicio de valores fundamentales como la justicia y la equidad.

Aunque, en teoría, se pueda compartir esta visión de la participación, en la práctica, no hay más que ver los datos de las elecciones a Consejo Escolares para comprobar el poco interés que suscita en la comunidad educativa.

Algo similar ocurre con las AMPA, puesto que cada día son menos las personas dispuestas a trabajar en ellas.

Es importante poner de manifiesto que no es un fenómeno exclusivamente escolar, sino que afecta a todos los ámbitos sociales, como puede verse en el cuadro adjunto y que habla por sí mismo.

 
 

Fuente: CIS. Estudio nº 3195, Barómetro de noviembre de 2017

 

A participar se aprende participando, la necesidad está ahí, por eso se han de poner en marchas las estrategias necesarias para ello. Hacerlo desde el convencimiento de su potencialidad, puesto que las decisiones que resultan del diálogo, de la negociación entre y con la comunidad, tienen mayores garantías de éxito, además de generar sentido de pertenencia y corresponsabilidad.

 

Iniciar procesos participativos demanda reconocer que las personas son capaces de pensar, implicarse y llevar a cabo acciones en aquello que les concierne y, finalmente, están dispuestas a consensuar las decisiones necesarias.

 

 

  1. 3.DEL DICHO AL HECHO 

La apuesta decidida por nuevas formas de participación ciudadana que incrementen la deliberación sobre los temas estratégicos y críticos de la ciudad, contribuyan a la deliberación y a la construcción de una «mentalidad ampliada» de «gobernanza inteligente» para el siglo XXI. (N. Berggruen/N. Gardels)

Avanzar hacia una mayor participación es una de las preocupaciones y ocupaciones del CEE. En el Pleno del 30/03/2017 se diseñó, de modo colaborativo, el plan de trabajo del mismo y uno de sus objetivos quedo formulado así:

Objetivo nº 3: Incrementar la participación de toda la comunidad educativa

Para ello, se han llevado a cabo las seis actuaciones siguientes:

  1. 1.. Ezina, eginez, egina. Pilotaje de una experiencia participativa en varios ayuntamientos 

  2. 2.. Creación de tres “equipos de asesoramiento” compuestos por alumnado de bachillerato  

  3. 3.. ¿Participamos? Innovación social disruptiva. Curso de verano en la UPV-EHU 

  4. 4.. Encuentros con familias de los tres territorios 

  5. 5.. Consulta a todos los miembros del Consejo Escolar sobre la situación generada por el confinamiento y propuestas para terminar el curso presente y planificar, con tiempo, el curso 2020/21 

  6. 6.. Consulta, debate y encuentro con sendos grupos de profesorado de Infantil, Primaria y Educación Secundaria de cada territorio 

Se presenta, a continuación, una breve síntesis de cada una de las acciones, así como su diseño y planificación, materiales creados, herramientas utilizadas y, sobre todo, las aportaciones de las personas que han tomado parte en ellas.

Los enlaces posibilitan acceder a todas ellas, así como a los videos y conferencias de cada actividad.
 

 

Dentro de la buena gobernanza está el favorecer la cultura ciudadana, porque es el gran capital social de una ciudad. Las ciudades deben darse cuenta de que en un momento de globalización el municipio va a tener cada vez más protagonismo (José Antonio Marina)

Pilotaje de una experiencia participativa en varios ayuntamientos. Mejorar la educación: saber, dialogar y compartir es un proyecto de participación municipal para reflexionar sobre la educación y hacerlo de modo riguroso. La finalidad es que se hagan aportaciones y propuestas con la participación y el compromiso de toda la comunidad.

El proceso ha sido dinamizado por el ayuntamiento, junto con las direcciones de los centros educativos: Santurtzi (Bizkaia), Urnieta (Gipuzkoa) y la Cuadrilla de Rioja Alavesa (Labastida, Laguardia, Oion)

Consta de varias fases en las que han intervenido, las familias, el alumnado y el profesorado. Finalmente, se elabora un prototipo de participación social con el diseño, planificación, materiales utilizados, cuestionarios, unidades didácticas, etc., Las aportaciones de todos los sectores, en euskera y en castellano, se comparten en la página web del CEE.

Finaliza con la elaboración de sendos manifiestos del profesorado, alumnado y familias elaborados con la participación de cada colectivo que fueron hechos públicos en los plenos de cada ayuntamiento y posteriormente en el Parlamento Vasco el día 23 de enero de 2018.

Una vez finalizado el proceso, en la jornada organizada por EUDEL y el Consejo Escolar de Euskadi (1/7/19), se presenta a los ayuntamientos y al resto de la comunidad educativa, por una parte, el marco teórico en que se ha fundamentado y, por otra, el prototipo creado para la participación de la comunidad educativa municipal con el fin de hacer de la educación una responsabilidad compartida y, con ello, incrementar las cotas de equidad y excelencia.

 

    1. 3.2 Creación de tres equipos de asesoramiento compuestos por alumnado de bachillerato  

La voz del alumnado es muy importante para la mejora del sistema educativo. Sin embargo, no está presentes en el Consejo Escolar de Euskadi. La legislación exige que sean nombrados por las asociaciones de estudiantes y, por más que se ha solicitado, no se ha conseguido. Otra prueba más de la grave situación de la participación.

Buscando una solución, al margen de la normativa, se han creado tres Comités Asesores de alumnado, compuestos por alumnado de 4º de la ESO y 1º de Bachillerato de tres centros. De dos centros públicos y de un privado-concertado.

Cada equipo elaboró una propuesta de plan de trabajo. Se compartieron los tres y se realizó un ejercicio de priorización para llegar a uno compartido y concretado en las tres propuestas priorizadas. Cada centro se comprometió a desarrollar una de ellas.

Aunque no se han podido integrar de modo oficial en el Consejo Escolar, si se ha posibilitado que su voz se oiga en la Comisión Permanente en varias ocasiones.

Sin embargo, el hecho de que la mayoría del alumnado, comenzaba este curso 2º de Bachillerato, (lo que, según manifestaron, implicaba una carga grande de trabajo académico, que no les permitía dedicar el tiempo necesario a este proyecto) se ralentizó la puesta en práctica de las actividades planificadas, y, finalmente, la situación de confinamiento como consecuencia de la COVID-19, ha paralizado el proceso.

 

    1. 3.3 Innovación social disruptiva., ¿participamos? Curso de verano en la UPV 

En el marco de los cursos de verano de la UPV-EHU, el Consejo Escolar de Euskadi organizó el curso Innovación social disruptiva: ¿participamos? que tuvo lugar los días 3, 4 y 5 de julio de 2019 en el Palacio Miramar de Donostia. Participaron en él una treintena de personas de distintos ámbitos, sobre todo profesorado y personal técnico y político de ayuntamientos.

El curso se planteó como una experiencia de aprendizaje que conjugaba las reflexiones teóricas, las ponencias inspiradoras con la voz de distintos colectivos: profesorado, direcciones, familias, alumnado y cargos políticos municipales, con los talleres participativos basados en la experiencia práctica y diseñado como un proceso de aprendizaje grupal.

El diseño se inspiró en una serie de disciplinas (diálogo democrático, aprendizaje colaborativo y experiencial, coaching sistémico, Design Thinking, Trabajo de Procesos, Teoría de Cambio) y métodos (ponencias de expertos, mesa redonda, diálogo horizontal, trabajo en grupos, pecera, prototipos y modelación, mapa de posicionamiento) de contrastada utilidad y relevancia en procesos de aprendizaje grupal.

Tratando de dar coherencia práctica entre proceso y contenido, se exploraron una serie de conceptos e ideas clave: participación, innovación social, disrupción, diversidad y diálogo multi-actor, gobernanza participativa, etc. y se han utilizado metodologías que invitan al ejercicio de la participación, el pensamiento y la actitud innovadora y disruptiva, la calidad de las relaciones entre los actores, el aprendizaje colaborativo, el pensamiento prospectivo-propositivo, etc.

El contenido, programa, ponencias, talleres y aportaciones de las personas participantes están a disposición de la comunidad educativa en la web del consejo.

    1. 3.4 Encuentros con familias de los tres territorios 

Las familias están representadas en el Consejo Escolar de Euskadi, tanto las federaciones de la enseñanza pública como las de la privada-concertada.

Se creó un grupo de trabajo con el fin de analizar la situación y poder intervenir desde el Consejo para potenciarla. El grupo, en el que tomaron parte todas ellas, decidió comenzar con sendas jornadas de sensibilización, en Araba, Bizkaia y Gipuzkoa, con el mismo esquema: dos intervenciones inspiradoras con ponentes, uno de la pública y otro de la privada-concertada para pasar después a una actividad colaborativa y la exposición final de las aportaciones de las personas asistentes.

Tanto en los vídeos de las exposiciones previas, como en las aportaciones de las familias, puede verse el análisis de la situación y las propuestas de intervención que se consideran necesarias para una mayor y mejor participación.

 

    1. 3.5 Consulta a todos los miembros del Consejo Escolar de Euskadi sobre la situación generada por el confinamiento y propuestas para terminar el curso presente y planificar, con tiempo, el curso 2020/21 

Esta situación de excepcionalidad vivida hay que analizarla desde las perspectivas de toda la comunidad educativa. Por eso, se pidió a todos los miembros del consejo que enviaran su percepción sobre ella y las propuestas para tratar los problemas surgidos como consecuencia.

Las aportaciones han sido muy valiosas para entender una situación tan compleja y poliédrica como la actual y, sobre todo, ha permitido elaborar un comunicado a toda la sociedad vasca y a la administración educativa.

    1. 3.6 Consulta, debate y encuentro con sendos grupos de profesorado de Infantil, Primaria y Educación Secundaria de cada territorio 

Dentro de la comunidad educativa, si bien todos los colectivos que la componen han sufrido situaciones complicadas y difíciles en muchos casos y han colaborado positivamente a un mejor afrontamiento de las mismas, el profesorado ha tenido un papel fundamental. Por ello se ha querido conocer el análisis que hace de la situación vivida y las propuestas para abordar con éxito el curso próximo.

Para ello, se ha pedido a un grupo de profesoras/as, seleccionados por su buen hacer profesional y compromiso docente, de los tres territorios que las hagan llegar al Consejo.

En este momento, se ha hecho una síntesis de las aportaciones y remitido a quienes han participado con el fin de que puedan matizarlas. Queda pendiente una reunión presencial por territorio para consensuar el documento final. Cuando esté finalizado, se elaborará una nueva síntesis que refleje la situación en la comunidad autónoma y, entonces, se hará pública en la web del Consejo Escolar de Euskadi.

 

  1. 4.LECCIONES APRENDIDAS. ALGUNAS REFLEXIONES FINALES 

La sabiduría y la verdad no son cuestiones dadas, son un proceso de investigación y de crítica permanente…La verdad no puede ser arrogante, tiene que ser pedagógica, y mostrar que no es la propiedad de ciertas personas, ciertas instituciones o ciertos grupos sociales, que es un bien colectivo al que deben aferrarse todos, en la discusión, la reflexión, la crítica.

Pierre Rosanvallon

Cuando se escucha a la comunidad educativa y se hace con calma, tratando de entender sus puntos de vista, sus problemas, sus necesidades y sus aspiraciones, se toma conciencia de en qué sociedad vivimos y las creencias y valores que sustentan los actos de cada quien.

El individualismo generalizado, los intereses personales, el “sálvese quien pueda”, el descrédito de quienes debieran ser modelos de comportamientos cívicos y éticos, la desconfianza en las instituciones que deben dar respuestas a las necesidades de la ciudadanía, no sólo económicas sino para promover una auténtica calidad de vida y desarrollo humano, generan un desencanto por lo colectivo, por la participación, que como ponen de manifiesto las familias, “cuesta mucho y sirve de poco”

Cambiar creencias, generar nuevos marcos mentales no es fácil, sin embargo, creo, sin pecar de optimismo ingenuo, que es posible.

Para iniciar procesos participativos eficientes, primero hay que creer en ella, después, querer dedicar tiempo y energías y, finalmente, saber, estrategias y técnicas que promuevan y faciliten la comunicación, la información, la toma de decisiones, la corresponsabilidad y el compromiso colectivo.

Para implementar proyectos que incluyan a la comunidad educativa, es fundamental el liderazgo compartido de la dirección; por una parte, para concitar voluntades del profesorado, familias y alumnado; y por otra, para diseñar, planificar y dinamizar los procesos de cambio que esto implica.

 

Financiación

Sin financiación expresa.

 

Conflicto de interés

Ninguno.

 

Referencias bibliográficas

Campo, A, Zaitegi, N. (2019). ¿Consejos escolares? Nueva vida a la participación comunitaria en los centros. Cuadernos de pedagogía, Nº 503, págs. 76-81.

Jiménez, A. Vela, M. (2018). Disueños. Manuel de metodologías participativas para la innova-acción social. CEDMA. Centro de Ediciones de la Diputación de Málaga.

Convives (2016). La voz de las familias y la convivencia. Nº 13. Marzo 2016. Recuperado de https://drive.google.com/file/d/0BwmG_rAXpAZfdzhfZ0drdkVBQ1U/view

Martínez, S. (2014). Familias y escuelas en tres centros educativos: en busca de relaciones compartidas. Profesorado. Revista de currículum y formación del profesorado, Vol. 18, Nº.2, pp. 117.

MECD (2018). Las relaciones entre familia y escuela. Experiencias y buenas prácticas. XXIII Revista del Consejo Escolar del Estado Vol. 5/N.º 8, págs. 69-78.

Retolaza, I. (2010). Teoría del cambio. Un enfoque de pensamiento-acción para navegar en la complejidad de los procesos de cambio social. Serigráfica SA Guatemala.

Santos Guerra, M. A. (2003). La participación es un árbol. Padres y madres, desde la ciudadanía, hacen la escuela. En J. Gómez y F. Luengo (Coords.), Escuelas y familias democráticas. Madrid. Proyecto Atlántida, pp. 10 - 28.

Zaitegi, N. (2018). Proyectos compartidos por la comunidad educativa. En Participación Educativa Ministerio de Educación y Formación Profesional. Consejo Escolar del Estado.

 

Webgrafía

https://www.diba.cat/es/web/educacio/educacio-360

https://www.edcities.org/

1 Imagen tomada de https://consejoescolardeeuskadi.hezkuntza.net/es/mejorar-educacion